Incidentes entre policías y manifestantes marcaron este jueves la marcha frente al Congreso en rechazo a la Ley de Propiedad Privada, convocada por organizaciones sociales, culturales, gremios, agrupaciones opositoras y sectores de la sociedad civil. Los enfrentamientos comenzaron cuando un grupo de manifestantes logró derribar una de las vallas de seguridad instaladas en el perímetro del Palacio Legislativo.

Las fuerzas de seguridad, con más de 2.000 efectivos presentes, activaron el protocolo antipiquetes y utilizaron camiones hidrantes y gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes. Por la noche se informó sobre 26 detenidos, a cargo de la Policía Federal, Gendarmería, Prefectura y la policía de la Ciudad. Además, se registraron daños materiales como la rotura de los vidrios de dos patrulleros y una camioneta policial.
Cuatro agentes resultaron heridos; uno de ellos fue trasladado al Hospital Churruca tras recibir un piedrazo en la cabeza. La protesta, que comenzó de forma pacífica, escaló en empujones, gritos, corridas y episodios de violencia, con botellazos, piedras y el uso de balas de goma. La infantería respondió con gases lacrimógenos cuando un grupo derribó una valla del Congreso, generando una fuerte tensión en la plaza.
A medida que la situación se intensificaba, muchos manifestantes comenzaron a retirarse, aunque algunos continuaron desafiando a las fuerzas de seguridad. Pasado el mediodía, bajo una ligera lluvia, ya se congregaban diversas columnas provenientes de organizaciones como Movimiento Evita, La Cámpora, Frente de Izquierda y Polo Obrero, entre otras.
El gobernador Axel Kicillof encabezó la columna del Movimiento Derecho al Futuro, acompañado por Andrés “Cuervo” Larroque y el intendente de Villa Gesell, Gustavo Barrera. Dirigentes cercanos al gobernador manifestaron que “la ley entera se tiene que caer, no solo el capítulo tres”. También participaron figuras como Myriam Bregman y las diputadas Victoria Tolosa Paz y Cecilia Moreau. Germán Martínez, jefe del bloque de Unión por la Patria en Diputados, señaló en diálogo con Clarín: “El Gobierno sigue vendiendo los fracasos como victorias. Eso le funcionó los primeros dos años, ya no”.
Entre los manifestantes se encontraban jóvenes autoconvocados sin afiliación política, como Aylén, de 16 años, estudiante del Instituto San Nicolás de Polvorines, quien viajó dos horas hasta el Congreso para expresar su rechazo a la ley por considerar que pone en riesgo la soberanía sobre las tierras. En total, miles de personas salieron a las calles a pesar de la lluvia y el frío, llevando banderas con mensajes políticos y consignas a favor de la defensa del territorio nacional.
En la plaza del Congreso se instaló una gigantesca imagen del mapa nacional y del Cono Sur en el suelo, con una bandera argentina flameando sobre las Islas Malvinas. También se exhibieron banderas y calcomanías que incorporaban símbolos del FMI y extranjeras, en rechazo al proyecto de ley. En el escenario se destacaron dos banderas con consignas: “La tierra no se vende, no se quema ni se desaloja” y “Las Malvinas son argentinas. El agua y la tierra también”.
Hugo, ex combatiente de Malvinas y hincha de Gimnasia, expresó su emoción por la reacción social y recordó el impacto del partido entre Argentina e Inglaterra en el Mundial, que revitalizó el reclamo soberanista. Mientras tanto, en la plaza, la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT) realizó un “verdurazo” entregando hortalizas, como muestra de rechazo a las políticas del presidente Milei, a quien acusaron de generar hambre en la sociedad.
El momento de mayor concentración tuvo lugar alrededor de las 15 horas, cuando comenzaron a llegar manifestantes autoconvocados, entre ellos padres con sus hijos, trabajadores y estudiantes universitarios. La jornada transcurría con relativa calma hasta que un grupo de jóvenes autodenominados nacionalistas, vestidos con sobretodos y trajes, provocó incidentes al gritar consignas patrióticas y generar altercados con otros manifestantes, quienes los repudiaron y los obligaron a retirarse rápidamente.
Representantes de distintos centros de estudiantes, como los del Colegio Nacional Buenos Aires, manifestaron su preocupación por los aspectos de la ley referidos a los incendios forestales en la Patagonia, fiscalizando que esos episodios no queden impunes, y expresaron temor ante la venta de tierras nacionales a capitales extranjeros.
La movilización fue impulsada y cobró fuerza en redes sociales, escenario donde el Gobierno perdió terreno en el debate público sobre el capítulo de extranjerización de las tierras. Músicos, actores, influencers y diversas organizaciones no gubernamentales participaron activamente en una campaña masiva contra la ley. Esta movilización es la segunda gran acción digital tras la marcha federal universitaria de mayo y refleja el despertar político de sectores sociales que habitualmente no participan en debates legislativos.
La discusión legislativa comenzó hace tres semanas, justo tras el partido de Argentina contra Inglaterra en el Mundial, cuando los jugadores exhibieron una bandera reclamando la soberanía sobre Malvinas. En ese contexto, Patricia Bullrich detectó la falta de votos para aprobar la ley y pidió un cuarto intermedio.
Artistas como Tini, Emilia Mernes, Lisandro Martínez y Lali compartieron en sus redes sociales contenidos de Amnistía Internacional con mensajes claros contra la ley: “Defender la tierra”, “La patria no se vende” y “Las tierras argentinas
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